UC

Descubriendo la herramienta de observación entre pares

Moisés y Claudia

Durante los meses de mayo y junio, en el contexto del Diplomado en Docencia Universitaria UC, se realizó una nueva versión del Módulo 5 "Práctica y reflexión docente" el que tiene por objetivo que los docentes puedan proponer mejoras para su práctica docente y la de sus pares, manteniendo una actitud de reflexión en la acción sobre la docencia universitaria acorde a los valores UC.

Como parte del Módulo, los docentes debían utilizar la herramienta de observación de clases entre pares, instancia que fue tan valorada por los participantes, que algunos de ellos han pensado en replicar esta experiencia fuera del espacio del diplomado y hacer de la observación entre pares una práctica permanente como una herramienta para mejorar su docencia.

La impresión compartida por una de las parejas de docentes que se observaron da cuenta de lo significativo de esta experiencia para su docencia:

"La observación entre pares fue una experiencia magnífica y muy gratificante porque permite detenerte en tu quehacer académico y situarte en un espejo de dos polos: como observador y como observado. Al observar, reflexionas sobre las estrategias del otro y propones mejores alternativas; cuando te observan y comparten sus observaciones sobre tu trabajo como docente, tienes la oportunidad de escuchar la experiencia de alguien que es como tú, con los mismos retos, inquietudes, objetivos que tú, pero con otra perspectiva. Es algo que, de todas maneras, te abre la mente a nuevos desafíos, y te hace crecer”, comparte Moisés Llopis, docente de la Facultad de Letras.

“La experiencia de observación de pares fue una tarea que disfruté muchísimo, ya que se dio en un ambiente de agrado y confianza, facilitando una instancia para apoyarnos en descubrir posibilidades de mejora en nuestro hacer y ser docente. Luego de observar nuestras clases, conversamos lo registrado, y ahí descubrimos que nos orientaban ideas comunes, hablamos animadamente de nuestras visiones respecto a los puntos que sentíamos como tensiones dentro de nuestro hacer, pudimos vernos y ver al otro desde su vereda que a ratos parecía la propia. Pudimos identificar fortalezas, posibilidades y soluciones que necesitaban de la ayuda de un otro para ser develadas, en resumen pudimos vernos con nuevos ojos. Salí tan agradada de la experiencia que espero poder repetirla. Hemos planeado volver a observarnos durante el próximo semestre, ¡es totalmente recomendable!”, comenta Claudia Marín, docente de la Facultad de Educación.